Fue idea de Lluis Ferrer, el escritor y forner (panadero) de San Carlos de Peralta, que para su segundo libro de la trilogía del Ibosità, no tuvo mejor idea que representar a los personajes históricos y filosóficos que en él habitan a través de fotografías de actores disfrazados o, en este caso, de amigos que se prestaron para la instantánea.
Como a payaso nadie me gana, y teniendo en cuenta que Lluis es uno de los pocos amigos verdaderos que tengo en la isla de Ibiza, me sumé con mucho gusto a su petición, máxime teniendo en cuenta que se trataba de un nuevo libro de alguien que hace mucho esfuerzo para poder robarle al día -a su trabajo, a su familia numerosa, a su actividad deportiva y a su sagrada lectura- el tiempo necesario para escribir.
Además -y esto vale la pena decirlo- me honró su invitación: “Creo que eres el hombre ideal para representar a Arquímedes”, me dijo. Y luego agregó: “Deberás dejarte crecer el pelo y la barba, y luego con algo de maquillaje ya parecerás más viejo de lo que eres. En la foto posarás junto a Plutarco, que será representado por Paco, el padre del fotógrafo”.
El fotógrafo, claro está, fue Alejandro Marí Escalera, y en su estudio me sacaron la ropa, me maquillaron de forma concreta sólo en el rostro para envejecerme, me cubrieron con una tela de lienzo blanco de la cintura hacia abajo, y tras las indicaciones del señor de la cámara fuimos buscando posturas con mi compañero de imagen -a quien acababa de conocer- durante aproximadamente 40 minutos. Es decir, hasta que Alejandro dijo “ya está. Ya la tengo”. Había disparado varias veces de su máquina de fotos, pero la que él quería sólo él sabía donde estaba.
Esto ocurrió -debo decirlo- en julio o agosto de 2009, aunque mi amigo me había avisado en febrero o marzo, por lo que yo pude dejarme crecer miss cabellos y mi barba.
La fotografía no la pude ver hasta el pasado 28 de noviembre, oportunidad en que el libro “Julia i S’Ibosità, anys perduts” (Julia y el Ibicenco, años perdidos) fue presentado en el Palacio de Congresos de Santa Eulalia del Río, en la isla de Ibiza.
En el libro la foto está en blanco y negro, pero durante la presentación hubo una muestra de todas las fotos que integran “Julia i S’Ibosità, anys perduts” en color y en tamaño grande.
Mucha gente que vive en la isla ha comprado y ha leído el libro, y al reconocerme en las imágenes me ha escrito mails graciosos al respecto.
Los que no son de aquí, y que habitualmente leen tarritos, se merecían el placer de poder verme como Arquímedes, aunque a juzgar por la foto, bien podría haber sido Sancho Panza.
Eureka!
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