Tarritos Comunicación Literatura Escritura Textos Poesía Periodismo Literatura Periodismo Escritura Libros Escritores Textos Ficción No-ficción Narrativa  


www.tarritos.es


 
06-06-2009
atasco


Ya había dejado a mi hija en el colegio cuando me pasó todo esto. No se. Fue como un rayo. Yo no me di cuenta de nada por la desesperación del momento, por dejarme llevar por el impulso. “Claro” pensé para mis adentros, esto me está pasando porque me tomé un trago de coca-cola con una aspirina esta mañana antes de salir para la escuela de mi hija. Ja, y yo que me reía cuando decían que la aspirina con coca-cola te hacía sentir cosas raras te ponía loquito y te descompensaba la cabeza y el cuerpo. En realidad me di cuenta de lo que me estaba pasando cuando al volver del colegio de la nena subí a la autopista. Yo hago un tramo de mil o mil quinientos metros, más o menos, en la autopista –algunos le dicen autovía pero yo sé que si digo autopista se van a dar cuenta de lo que hablo-. Subí a la autopista, te decía, y entonces sentí que el cuerpo me lo pedía. El cuerpo, no yo ni mi cabeza. El cuerpo me lo pedía. Por eso ni siquiera lo pensé, metí segunda en la palanca de cambios y aceleré a fondo como si hubiese estado corriendo un rally. ¡Que impresionante tío! Pasé al lado de un Lancia nuevito que ni me vio y yo con mi corsita haciendo de las mías en la carretera. ¡Que impresionante tío! En la rotonda del McDonalds ni toqué el freno entré como venía y como venía salí por la avenida de los Colonizadores. A 110 iba ó 120. No se. En esos momentos sentía que el cuerpo me lo pedía ¿sabes? por eso le daba con tuti al acelerador. ¡Que impresionante tío! Y claro yo no me di cuenta pero en la rotonda, medio escondidos, estaban los de la Guardia Civil los de la moto verde y blanca que son los de tráfico si no me equivoco. Y se ve que cuando me vieron se me vinieron al humo. Ellos dicen que pusieron la sirena yo no la sentí y eso que no tenía ni la radio puesta ni música. No. Era el nivel de concentración y de adrenalina que tenía porque quería batir un nuevo récord llegando a casa. Y porque el cuerpo me lo pedía. ¡Que impresionante tío! Y en la avenida de los Colonizadores desde la bajada de la autopista hasta la enoteca que está cerca de mi casa tardé menos de dos minutos. Fiummmmm. No lo podía creer ni yo, tío. Clarooooooo. Estaba desesperado porque el cuerpo me lo pedía por culpa de la aspirina con coca-cola. Era como si por dentro me decía “dale caña fiera, dale que ya llegamos, dale que es por un premio” y yo le daba como si estuviese montado en un Fórmula 1. ¡Que impresionante tío! Y llegué a la enoteca y sin intermitente ni nada doblé para el lado de mi casa que fue cuando se me cruzó el perrito que no lo ví, porque te juro que yo no lo ví, pero por suerte no le pasó nada, y clavé los frenos desesperado porque sentía que el cuerpo me lo pedía ¿sabes? Y volví a arrancar en segunda nomás con pocas vueltas en el motor pero con una adrenalina impresionante. “Tope tope”, me decía “tope-tope” pidiéndome más motor y más gasofa ¿sabes? Me lo pedía mi cuerpo y mientras mi cuerpo me lo pedía por culpa de la aspirina, digo yo, mezclada con coca-cola, yo seguían dándole como a 120 por las calles del barrio donde vivo. Cuando llegué al gimnasio, te juro tío, y giré a la derecha y vi mi casa y sentí que ya llegaba y que no podía más con mi cuerpo, entonces ahí escuché las sirenas y pensé que había pasado algo. Pero ni me detuve a ver lo que ocurría ni me enteré de que atrás mío venían las dos motos de los guardias civiles de tráfico, tres coches de los de la Policía Local y cuatro más de la nacional que aparecieron, según me dijeron después los vecinos, del otro lado. No del lado del gimnasio sino que entraron por el otro barrio. ¡Que impresionante tío! Y subí a la acera de mi casa así como venía no esperé a que estuviera frente a la entrada del garaje. No. Ahí nomás como Alonso llegando a boxes giré un poquito sentí que las ruedas subían en el cordón de la calle y ahí nomás clavé los frenos. ¡Que impresionante tío! No habían pasado ni 4 minutos desde que había subido a la autopista y ya estaba en mi casa, tío, cuando la adrenalina te lo pide haces cualquier cosa ¿sabes? cualquier cosa. Entonces entré corriendo a mi casa mientras escuchaba las sirenas de la policía sonando atrás mío, a mis espaldas. Por un instante, dos o tres segundos no más, pensé que se trataba del dueño de la pizzería que está cerca de la enoteca y que vive al frente de mi casa y dije “otra vez lo agarraron con droga a este gilipollas” y enseguida volví a concentrarme en lo mío. Los polis se acomodaron en la calle montaron un circo bárbaro en círculo abriendo las puertas de sus coches y apuntando desde allí con sus armas, y yo ni le presté atención al tema. Iba a mi bola, a lo que me pedía la adrenalina y el cuerpo ¿sabes?. “Ciudadano”, escuché como en un altavoz, “queda usted detenido. Será mejor que se entregue. Lo tenemos rodeado” le decían al imbécil de la pizzería. “Jooooo”, pensé mientras me bajaba los pantalones, “el imbécil de la pizzería otra vez con cocaína de la mala en el negocio. ¡Que gilipollas qué es!” y entonces abrí con fuerza la puerta del baño, impresionante tío, porque el cuerpo me lo pedía y por eso no escuché cuando los uniformados entraron a mi casa, y me senté en el inodoro, tío, porque el cuerpo me lo pedía y con el mismo envión con el que entré a casa, abrí la puerta del baño y me senté en el inodoro, con ese mismo impulso descargué todo lo que tenía en las tripas…
¡Que impresionante tío!
El cuerpo me lo pedía ¿sabes?
“Fue la aspirina. La aspirina con coca-cola. Se los juro” le dije a los de la Policía, pero no me creyeron.


 
 
 

 




ACERCA DE TARRITOS


Tarritos Web de Marcelo Bailone González Ángel Eusebio
LA WEB
www.tarritos.es
Leer más >

 
     
  El Autor Marcelo Bailone González Ángel Eusebio Periodista Escritor Narrador Cuentista
EL AUTOR
Ángel Eusebio
Leer más >
 
     
  Libro de Marcelo Bailone González Ángel Eusebio Cuentos Relatos Las Mujeres de antes no usaban teléfono
LA OBRA
Libros del autor
Leer más >
 
     
  Artículos Cuentos Biografías Micro relatos Poesía Taller Literatura Escritor
CONTACTO
Suscripción / RSS
Leer más >
 
     
 
           

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
hosting con Galeón