La ropa se escapaba de la piel.
No quería cubrirla,
quería des cubrirla
y descubrirla
Los cuerpos querían cubrirse
uno al otro o uno sobre otro.
Él, uno, sobre ella, la otra,
y descubrirse
Físicamente se desnudaron sus almas
hasta quedar las dos,
la de él y la de ella, sin ropas
y des cubiertas
Y entonces sus cuerpos,
el de él y el de ella,
quedaron desnudos, claros
y des cubiertos
Pero su alma, la de ella
-¡Ay mi alma!- estaba oscura,
y la de él pudo verle
y descubrirle.
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