Supón que te pido de vernos
como en una hora,
despiertos.
En un shopping o en un centro
comercial,
abierto.
Búscame cerca de los probadores
y al verme entrar en ellos, en mis pantalones,
cuenta hasta veinte en silencio y métete dentro.
Estaré esperándote para comerte lento.
Me gustaría antes cruzar tu mirada,
que lucieras faldas sueltas
y debajo de ellas, nada.