Escribo porque me muero si me faltan los estilos,
las letras,
los "¿qué hablo?"
y los "¡qué digo!"
Escribo porque a mi abuela le encanta saber que es mío
lo que acaba de leer
en un poema,
aunque no lo haya entendido.
Escribo porque es la forma de salir de mi castigo,
de creerme,
idolatrarme y adorarme
como el mejor argentino.
Escribo porque mis dedos nunca se quedan tranquilos
necesitan decir cosas,
expresarse con un cuento,
un relato, un verso, un palíndromo…
Escribo porque escribiendo es como siento que estoy vivo,
que la mente me funciona,
que en mí la sangre es un río.
Escribo porque me muero, de pena, sino escribo. |