Había caminado más que Kung-Fu el actor John Carradine, en las distintas escuelas de Arte y en los teatros neoyorquinos, cuando conoció a la joven, sensual y bella Ardanelle Abigail McCool Cosner, hija de inmigrantes irlandeses de pelirroja cabellera, que con el inocente movimiento de sus caderas producía algo así como la ‘ola’ de los mundiales en el público de las salas.
Hasta ese momento, y a pesar de ser un tío de unos 27 ó 28 años de edad, Johnn –cuyo verdadero nombre de fábrica era Richmond Reed Carradine- no había conocido muchas mujeres en su catrera: Una novia a la que dejó porque los padres de ella no creían en su futuro y una estudiante de Arte Dramático que creía que la vida era un escenario o tenía el síndrome de la 'actuación perpetua' y se besaba con todo el mundo.
Pero cuando a Johnn se le cruzó la pelirroja de labios carnosos y caderas acompasadas, su corazón se aceleró al ritmo de una comedia, y a pesar de que era una madre divorciada –algo muy mal visto en la sociedad neoyorquina de principios de la década del ’30- él hizo de tripas corazón y se quedó con ella y con su hijo.
Mía la vaca, mío el ternero.
Se conocieron en 1934, se casaron el 1935 –año en el que también le dio su apellido al hijo de Ardanelle, Bruce- y en 1936 nació el auténtico retoño de ambos: David, que se hizo famoso entre sus amigos y familiares por haber comenzado a caminar a edad temprana –antes de los 8 meses de vida- y hacerlo constantemente sin cansarse nunca. Recorría toda la casa en que vivía, el pequeño David, descalzo y en pañales; el jardín, la acera, la casa de los vecinos y la de sus abuelos Carradine –el abuelo William Reed Carradine era abogado y periodista, y la abuela Genevieve Winifred era cirujana- que estaba en uno de los mejores barrios de la prestigiosa ciudad de New York y constaba de tres o cuatro plantas.
Tanto caminó el joven Davisito –cuyo verdadero nombre de fábrica era John Artur Carradine- que el día que su padre se fue de casa de forma definitiva, en el año 1940, lo siguió hasta que éste se subió al taxi, no por preocupación ni para pedirle que vuelva con su madre, sino por el sólo hecho de caminar, que era su vicio.
Caminando se hizo grande recorriendo la vida de teatro de bodeville de su madre; caminando también supo acompañar a su hermano mayor, Bruce, quien se inclinó desde joven por la actuación; caminando fue conociendo a los otros hermanos que su padre iba teniendo con sus siguientes esposas –llegó a casarse cinco veces, el viejo Johnn- y caminando decidió, al terminar el bachiller, dedicarse a la vida de granjero que era lo que más le atraía.
Como en la granja caminaba poco y se cansaba mucho, se fue a estudiar música a la Universidad de San Francisco, California, y allí se enamoró del teatro, porque descubrió que caminar entre el escenario y las butacas era más entretenido que hacerlo en una granja.
Aprovechando el apellido de actores que tenía, la trayectoria de su padre Johnn, que había trabajado en más de 250 películas, y de su hermano Bruce, que vivía de eso; David inició una excelente carrera en la actuación donde, además de Bergmann, nadie logró que lo hiciera como la gente.
De tanto caminar, con y sin pañales, David Carradine se convirtió en Kwai Chang Caine, en los inicios del año 1972, aprovechando que la productora de la nueva serie de televisión ‘Kung Fu’ había descartado a Bruce Lee para el papel, porque tenía los rasgos demasiado orientales.
En la serie, el hijo de Johnn y de Ardenelle caminó más que en los hospitales y aunque nunca se supo qué llevaba consigo, mantenía siempre un par de bolsitos colgando en cruz, atravesando su pecho, con una parsimonia envidiada, incluso, por el propio Mahatma Gandhi.
“Mi nombre es Kwai Chang Caine –fonéticamente suena algo así como Guain Chan Quein- y busco a mi hermano, Danny Caine”, decía en cada capítulo con esa paz interior que tienen los artesanos que trabajan la madera, hasta que lo encontró en uno de los últimos.
La serie, que duró desde 1972 hasta 1975 -60 tiras- fue todo un clásico de la televisión de esa década y terminó reuniendo a todos los Carradine en la pantalla chica. El papel de Danny Caine fue interpretado por su hermano Bruce; el de el joven Kwai Chang Caine en el monasterio Shaolin -no el niño-, por su hermano menor Keith Carradine; su padre, Johnn, trabajó en un par de capítulos interpretando distintos personajes y su otro hermano, Robert Carradine, hizo papeles de reparto durante algún tiempo.
A pesar de haberse terminado la serie, la filosofía 'Kung Fu' continuó en el cine e incluso en algún intento de animación, por lo que David seguía trabajando en esos proyectos, siempre y cuando pudiera ir hasta su lugar de trabajo, caminando.
Ayer, en Bangkok, su caminar se detuvo repentinamente. Y para siempre.
Algunos aseguran que fue una soga al cuello, pero su agente aclaró que fue por causas naturales.
Lo encontraron en el suelo de su habitación de hotel, con el viejo sombrero marrón con el que cruzaba el desierto de Arizona a un costado y las manos caídas a ambos lados de su cuerpo, señalando hacia el cielo, como le había enseñado el Maestro Po, el ciego. Al lado de su mano derecha estaba la piedrita que le había arrebatado al Maestro Kan el día en que pudo salir del convento Shaolin, y en las dos muñecas llevaba el tigre y el dragón, una en cada una de ellas, marcados con fuego.
Tenía 72 años.
Adiós, Pequeño Saltamontes.
http://www.youtube.com/watch?v=aBf_eAyIeLM
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