Cuando esa perrita enana llegó a casa de la abuela, fue por obra y gracia de sus cuatro nietas.
¿Las recuerdan?
Luciana, la mayor a la que llamamos Lu; María Emilia y Paula –Emi y Pau- las del medio, y la ‘Chele’, Celeste, que es la más pequeñina.
La mascota llegó a través de una amiga de Lu, Emi o Pau, que se la ofreció para regalársela y como las enanas se enamoraron de la perrita la misma terminó en casa de la abuela.
Es gordita, con rostro muy simpático, de color blanco con manchas negruzcas, orejas largas y caídas, y tiene las patas cortas y macizas.
“Por su cuerpo robusto y con forma de barril, yo diría que es un can de la raza Basset. Un Basset Hound”, explicó el veterinario que le hizo la primera revisión cuando aún era muy pequeñita. Pero agregó que había que esperar a que creciera.
“Es una buena mascota”, afirmó el médico de animales. “Tiene buen carácter y es amable con los niños”.
Cuando llegó a la casa de la abuela, ésta enseguida le dio leche y mientras la perrita saciaba su hambre y su sed con su lengua, las cuatro enanas la contemplaban sorprendidas.
- Es un perro francés -dijo Lu-. El veterinario explicó bien claro que es una raza de perros que vienen de Francia.
- ¿Y qué ed fandza? –preguntó la más pequeñita sin quitarse el chupete de la boca-.
- Es un país de Europa que queda lejos de Argentina. Muuyyy lejos –le explicó Lu-. Y en ese país está la ciudad de París.
- Uhhhh –dijo la pequeñina llevándose la mano a la cabeza-. Como la equitoda.
- ¿Qué escritora? –preguntaron sus hermanas-
- La equitoda Maíalena que tajo una tatuda de Padís.
- Claro. Es cierto Celeste, la escritora María Elena Walsh que hizo la canción de Manuelita la tortuga que venía de París.
- ¿Y si le ponemos Manuelita? –propuso Pau a sus hermanas-.
Y las cuatro estuvieron de acuerdo.
La nueva mascota de la casa de la abuela se llamó entonces Manuelita, aunque Celeste está autorizada a llamarla ‘Manu’ porque le resulta más simple de pronunciar.
Desde ese día, Manuelita cuida la casa, acompaña al abuelo y a la abuela y, en especial, protege a la tortuga Maíalena, su mejor amiga.
Ahora Celeste, junto a sus tres hermanas mayores, tiene dos mascotas: "una tatuda y una pedita".
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