Debo confesar que a través de este sitio web: www.tarritos.es a veces me sorprenden mails de personas que desconozco pero que descubren el sitio, les gusta algo de lo que aquí publico y me escriben para felicitarme, alentarme, agradecerme o simplemente para hacer algún comentario de alguno de esos escritos.
En especial, referidos a los cuentos o a las poesía que suelo colgar en la página.
Incluso no han faltado los que me advertían de algún virus en mi página y los que, con mucho respeto, me han marcado algún error, detalle, defecto o mala utilización de un término, una coma o una frase.
En estos casos obviamente me pongo a repasar de inmediato el texto con error y, de ser necesario lo corrijo, como ha ocurrido cientos de veces.
El de la semana pasada ha sido un mail más que grato.
El pasado 8 de agosto en el aniversario número 130 de su nacimiento, escribí un artículo biográfico del General de División Emiliano Zapata Salazar, encarado desde la mujer que le dio la vida: Cleofas Salazar, su madre.
Sin dejar de lado ese tema, el de las madres, el artículo detalla la historia del revolucionario mexicano como procreador y amante, y su campaña por poblar México a la par que buscaba liberarla.
María Mónica Mazzoni, amiga de Arroyito, me hizo un bonito comentario sobre mi memoria para recordar datos históricos; y Gloria Herrera, amiga de México, me agradeció el hecho de haber recordado a Zapata en el aniversario de su natalicio.
El pasado jueves 27 de agosto, el artículo titulado ‘el hijo de Cleofas’ desató un nuevo comunicado, de agradecimiento, pero de alguien a quien no conocía.
Diego Alejandro Zapata Cordero, nieto del revolucionario y General mexicano Emiliano Zapata e hijo de Diego Zapata Piñeiro, desaparecido hace menos de dos años, agradecía a Tarritos el artículo y felicitaba por la investigación y el tiempo dedicado a la historia de su abuelo.
“Gracias por tomarte tu tiempo de escribir acerca de mi abuelo: General de División EMILIANO ZAPATA SALAZAR. Gracias a las personas como tú, que con su esfuerzo mantienen viva la historia de México”.
El mail expresa, finalmente:
“Muchas personas leen un artículo pero no saben que detrás de ese artículo hay muchas horas de investigación y trabajo”.
Y firma reiterando el agradecimiento:
“Atentamente: DIEGO ALEJANDRO ZAPATA CORDERO HIJO DE DIEGO ZAPATA PIÑEIRO”.
Debo confesarlo: en un principio pensé que se trataba de una broma e incluso intenté confirmar el origen del mail.
Pero luego consideré que era una tontería sospechar del mismo. A 130 años del nacimiento de Emiliano Zapata, y a 90 de su muerte, lamentanblemente aún existen miles de mexicanos que desconocen su historia, su gesta, su lucha e incluso sus orígenes.
A Diego Alejandra Zapata le respondí su mail y le agradecí el mismo aún con gestos de sorpresa en mi escrito.
Con ustedes, los lectores de Tarritos -me gusta llamarlos ‘Tarriteros’- comparto esta bonita historia que me llena de orgullo.
Marcelo Bailone |