“Te llamaré Septiembre -dijo su padre-. Serás la más hermosa de todas las mujeres, brillarás como el zafiro. Tu belleza no cabrá en los espejos y tu inteligencia estará mas allá de todos los bienes y de todos los males”.
“Nacerás el séptimo día del séptimo mes del séptimo año, pero todos los tuyos se olvidarán de hacerte cumplir años y entonces te mantendrás joven durante toda tu vida”.
Y así fue. Cada 7 de septiembre, familiares, amigos, vecinos y siervos se acercaron a Septiembre con un regalo de cumpleaños, que ella rechazó por el retraso.
Su rostro aún tiene tintes de adolescencia.
En el último milenio, sólo ha celebrado 25 aniversarios.
El último, el cumpleaños número 25, lo festejó el pasado 7 de julio. |